Frente al edificio de Tribunales, representantes del Sindicato de Empleados Judiciales encabezaron una jornada de protesta en el marco de la medida de fuerza anunciada previamente por el sector. Mónica Zapata, delegada del gremio, confirmó el inicio de las acciones gremiales: "Estaba previsto este paro a partir de hoy a las 10:30 con retiro, y mañana continuaremos sin asistencia a los lugares de trabajo".
El eje central del reclamo es el rechazo categórico al Proyecto de Ley 2141/26, impulsado por el Poder Ejecutivo, el cual pretende modificar el sistema salarial vigente y avanzar sobre el régimen de porcentualidad estipulado en las normativas vigentes (Leyes 3424-A y 468-A, ex Ley 468). "Estamos rechazando y pidiendo el archivo de este proyecto. Asimismo, solicitamos que se investigue el accionar de los jueces que integran el Tribunal Ad Hoc, dado que actúan como juez y parte en este conflicto", sostuvo Zapata.
"No pedimos un aumento, defendemos la ley madre"
Desde el gremio aclararon de manera enfática que la manifestación no responde a un pedido de incremento salarial, sino a la protección de la estructura que determina sus ingresos. La Ley de Enganche (468-A) fija una escala de porcentualidad en la que la base salarial se calcula a partir del sueldo de los magistrados, distribuyéndose proporcionalmente según el escalafón de cada trabajador.
"No pretendemos ganar como un juez, sino que la ley tiene en cuenta ese parámetro para fijar los haberes según cada cargo. La esencia histórica de las autoridades ha sido la mezquindad hacia el empleado judicial, a pesar de que la carga operativa diaria —desde notificaciones y expedientes hasta la elaboración de proyectos de sentencia— recae sobre los trabajadores", expresaron las representantes gremiales, recordando que desde la década de 1980 se han presentado reiterados intentos por desvincular sus salarios del de los magistrados.
Advertencia de descuentos y temor a represalias
Por su parte, la referente Natalia Simón se refirió a la advertencia de las autoridades sobre el descuento de los días no trabajados, una decisión inédita en la previa de una medida gremial: "Es la primera vez que recibimos esta noticia antes de iniciar un paro. Es una clara maniobra para desarticular la huelga. Hay compañeros que sienten temor y lo entendemos, pero les recordamos que los derechos adquiridos se defienden con la lucha. Si se aprueba este proyecto, perdemos todos".
Las medidas continuarán durante la jornada de mañana con un paro total de actividades y sin asistencia a los lugares de trabajo, mientras el sector aguarda una respuesta del Poder Ejecutivo y de la cúpula judicial.